LA IMPORTANCIA DE UNA RED

septiembre 1, 2007

Toma, Recomienda y gana.

AGUA DE PUEBLO

Había una vez un pequeño pueblo. Era un lugar excelente para vivir, con excepción de un pequeño problema: el pueblo dependía únicamente del agua de lluvia.

Con el fin de resolver este problema de una vez por todas, los ancianos del pueblo propusieron hacer un contrato para que se trajera agua diariamente al pueblo.

Dos personas se ofrecieron y se les asignaron los contratos. Los ancianos sintieron que la competencia mantendría los precios bajos y además asegurarían un suficiente suministro de agua.

El primero de los dos que gano el contrato, Oscar, comenzó inmediatamente; compro dos baldes y comenzó a correr, cargando el agua por el camino que llevaba desde el lago hasta el pueblo, lo cual era casi una milla.

Comenzó a ganar el dinero inmediatamente, mientras trabajaba largos días cargando agua desde el lago hasta el pueblo. Vaciaba sus baldes en un tanque de concreto construido en el pueblo.

Cada mañana se levantaba antes que todos en el pueblo e iba al lago para traer agua y asegurarse que hubiera suficiente suministro cuando todos se levantaban era un trabajo arduo, pero el estaba muy contento pues estaba ganando dinero y además tenia uno de los contratos exclusivos para este negocio.

 

El segundo de los ganadores del contrato, José, desapareció por un tiempo. No se le vio por semanas, lo cual alegro mucho a Oscar puesto que no existía competencia. ¡Oscar estaba ganando todo el dinero!

 

En lugar de comprar dos baldes para competir con Oscar, José había escrito un plan para el negocio, además creo una corporación, encontró algunos inversionistas, contrato a un presidente para que hiciera todo el trabajo y regreso semanas después con un equipo de personas para construir. Al cabo de unos pocos meses, su equipo había construido una tubería metálica de gran diámetro que conectaba al pueblo con el lago.

 

En la gran inauguración de la tubería, José anuncio que su agua era más pura que la de Oscar (José sabia que habían existido quejas en cuanto a la impureza del agua que Oscar traía). También anuncio que le podría suministrar agua al pueblo las 24 horas del día los siete días de la semana…Oscar únicamente podía proveer agua en los días semana, puesto que no trabajaba los fines de semana. Luego José anuncio que su agua, de mayor calidad y de una fuente mas confiable, seria 75% mas económica que la de Oscar. El pueblo le vitoreaba e inmediatamente corrió a la llave que se encontraba en el extremo de la tubería de José.

Con el fin de poder competir, Oscar inmediatamente redujo sus costos un 75%, compro dos baldes mas, le añadió una cobertura a sus baldes, y empezó a cargar cuatro baldes en cada viaje. Para poder proveer un mejor servicio, contrato a sus dos hijos para que le ayudaran en los turnos de las noches y los fines de semana. Cuando sus hijos se fueron a la universidad, el les dijo, “No tarden en regresar, pues este negocio algún día les pertenecerá”

 

Por alguna extraña razón, sus dos hijos nunca regresaron. Eventualmente Oscar tenía problemas con sus empleados y el sindicato. El sindicato pedía mayores sueldos, mayores beneficios y quería que los trabajadores no llevaran sino un balde a la vez.

 

Por el otro lado, José se percato de que si este pueblo necesitaba agua, también otros pueblos la necesitarían. El modifico su plan de trabajo y fue y vendió a los pueblos alrededor del mundo su servicio de agua a alta velocidad, gran volumen, de bajo costo y además higiénica. El solo ganaba cinco centavos por cada balde de agua y todo el dinero iba a su cuenta bancaria. José había desarrollado una tubería para llevar dinero hacia si mismo si como para llevar agua a los pueblos. José vivió felizmente por siempre, mientras Oscar trabajo muy arduamente por el resto de su vida y siempre acarreaba problemas financieros. Esta historia apenas comienza…